Prácticas y Recomendaciones

Para pasar de la reflexión a la acción, a continuación compartimos algunas sugerencias que te pueden ayudar a resolver ciertas situaciones tan cotidianas como complejas.

¿Encontraste vinchucas? ¿Son vinchucas?

Cuando veas una o más vinchucas (u otras chinches si no estas seguro/a de que lo sean), debes atraparlas. ¡Esta acción puede prevenir que muchas personas se infecten con el T. cruzi! Pero es fundamental que sepas que nunca se debe agarrar una vinchuca (u otra chinche) con la mano, porque si realmente es una vinvhuca puede estar infectada y existe el riesgo de que transmita el parásito a través de su materia fecal.

Los pasos que podes seguir son:

  1. Tomá el insecto evitando el contacto con tu piel (usando un guante de goma, una bolsa de plástico, etc.)
  2. Colocalo dentro de un recipiente con tapa; si esto no es posible, utiliza la misma bolsa para trasladarlo pero asegurándote de que no esté perforada y que quede bien cerrada.
  3. Llevalo a una institución de referencia (consultar en el sitio del Programa Nacional de Chagas o llamando al 54-11-4379-9000) donde se lo puedas entregar a una persona que se comprometa a realizar lo necesario para verificar si se trata de una vinchuca o de otro insecto.

La primer pregunta que se te puede venir a la cabeza en el momento de ver a la chinche es ¿ cómo puedo saber si es o no una vinchuca?

Como está expresado en la Dimensión Biomédica las vinchucas son insectos que se alimentan de sangre (por eso se dice que son insectos hematófagos) por lo cual su pico (aparato bucal por el cual se alimentan) va a diferenciarse del resto de chinches que se alimentan de maneras diferente.

Existen 3 tipos principales de picos según la alimentación:

  • Los que son estilizados, más largos que la cabeza y llegan casi hasta la mitad del abdomen (Fig. A). Estos pertenecen a las chinches fitófagas, es decir, las que se alimentan de fluidos de las plantas.
  • Los que son robustos, cortos (no más largo que el largo de la cabeza) y  curvos (Fig. B). Estos pertenecen a las chinches predadoras, es decir, las que se alimentan de otros insectos.
  • Los que son estilizados también, pero no sobrepasan el largo de la cabeza (Fig. C). Estos pertenecen a las chinches hematófagas como las vinchucas.

Si se confirma que lo que encontraste son vinchucas, es fundamental que des aviso a la dependencia estatal más cercana y comuniques la situación (Llamar al 54-11-4379-9000 del Programa Nacional de Chagas, al 0800-222-1002 del Ministerio de Salud o bien visitar su web “0800 Salud Responde”).

Es tu derecho que personal especializado se acerque a tu domicilio para rociar con insecticida, no solo tu casa sino también la de tus vecinos, para evitar que vuelvan a aparecer vinchucas dentro de las viviendas.

Algo a tener en cuenta es que, previo al momento en que el personal técnico aplique el insecticida, son necesarias una serie de acciones que aseguran una desinsectación efectiva y evitan posibles intoxicaciones con los químicos empleados:

  • sacar de la vivienda todos los elementos que están colocados en las paredes (cuadros, figuras, papeles, ropa, etc.), los alimentos y los objetos que se encuentran en el interior de cajas y muebles.
  • mesas y sillas deben ser dadas vuelta.
  • el resto de los muebles deben ser alejados de las paredes y vaciados completamente.

Para ingresar nuevamente a la vivienda, dejá pasar el tiempo que te haya recomendado la persona que realizó el rociado. Es posible que aparezcan vinchucas y otros insectos muertos por efecto del insecticida. Por lo tanto, ¡manos a la obra y a limpiar la casa!, con cuidado de no tocar directamente los insectos aunque estén muertos (porque aún en esos casos los parásitos pueden estar vivos). También es necesario que laves los utensilios, vajillas, ropa, etc. antes de volver a usarlos, para evitar posibles intoxicaciones.

Para no tener vinchucas en casa

Es fundamental mantener la casa y los alrededores ordenados y limpios. Como las vinchucas buscan lugares oscuros y tranquilos, donde nadie las vea ni las moleste, es necesario evitar tener cosas acumuladas como ropa, objetos en desuso o cajas, y siempre revisar detrás de los cuadros, tapices y almanaques que tengas colgados porque allí pueden esconderse.

Si las paredes de tu vivienda no tienen revoque o presentan grietas, allí también hay más lugares donde las vinchucas pueden refugiarse. Por este motivo es recomendable mejorar las terminaciones (renovar el revoque, tapar las grietas) y blanquear las paredes. Esta última medida tiene que ver con la posibilidad de detectar más fácilmente los rastros de la materia fecal de las vinchucas y percibir a tiempo la presencia de grietas. También es muy importante darle atención especial al techo, evitando materiales que también pudieran brindar refugios a las vinchucas.

Rastros de materia fecal de vinchucas en la pared. Fuente: Agustín Balsalobre. Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE, CONICET-UNLP), Argentina.

Para saber si tenés chagas

El diagnóstico se realiza mediante una muestra de sangre. Hay que solicitar a un/a médico/a que dé por escrito una orden específica para realizar el análisis de Chagas. El análisis puede realizarse de manera gratuita en los centros de salud públicos o mediante obra social. Si el resultado da positivo, se recomienda realizar un segundo análisis y solo si ambos dan positivo se confirma la infección. De ser así, un/a médico/a deberá indicarte los pasos a seguir.

¿Te dio positivo el análisis?

El hecho de que los análisis de Chagas den positivo no implica necesariamente que te vayas a enfermar. Se estima que aproximadamente tres de cada diez personas que tienen Chagas desarrollan la enfermedad varios años después de haber adquirido el parásito. Por este mismo motivo, y teniendo en cuenta que un resultado positivo por sí solo no constituye un obstáculo para realizar actividades laborales o deportivas, se requiere la opinión médica y la realización de otros estudios para determinar el estado de salud de quienes están infectados/as.

En caso de necesitar algún tipo de tratamiento, el/la médico/a deberá evaluar cuál es el más adecuado según el estado de evolución de la infección y también deberá informarte de los beneficios y contraindicaciones del mismo. Es importante que le pidas que te explique en forma detallada cuál es la manera de tomar la medicación, que hagas todas las preguntas necesarias y que te responda de forma clara antes de volver a casa. Es fundamental también que mientras dura el tratamiento estés en contacto con él/ella para que te acompañe durante el proceso.

En Argentina, la Ley 26.281 de Prevención y Control de Chagas es la que ampara a las personas afectadas por el Chagas. Está prohibido que cualquier empleador/a solicite el análisis dentro de los exámenes pre-ocupacionales, porque si bien es cierto que tenés derecho a saber si estás infectado/a, la realización del diagnóstico debe ser voluntaria y responder a una necesidad personal. Por todo esto, nadie debe ser discriminado/a por tener Chagas.

Si estás embarazada

En Argentina, el análisis de Chagas se encuentra entre los análisis obligatorios de los controles prenatales. El diagnóstico es simple y gratuito, y es importante conocer este resultado tanto para tu salud, como para la salud y la calidad de vida de tu bebé.

Si se confirma que tenés Chagas, cuando nazca tu bebé el/la médico/a que te atienda tiene que saberlo para indicar los estudios correspondientes para el bebé. Estos estudios son gratuitos y se realizan en todos los centros de salud y hospitales públicos del país.

Si tu bebé nace con el tripanosoma en la sangre, el/la médico/a le indicará un tratamiento que es muy efectivo en recién nacidos/as, lo que significa que hay muchas posibilidades de que se cure. Recordá que si tenés otros hijos e hijas, ellos/as también podrían estar infectados/as y por eso es importante realizarles también los análisis para que, de ser necesario, puedan recibir el tratamiento a tiempo.

IMPORTANTE:

Una mamá que tenga Chagas no debe interrumpir la lactancia, ya que no se transmite a través de la leche materna.

Si trabajas en atención a la salud

Sea cual sea el lugar donde estés trabajando, hay que considerar que el Chagas es un problema presente tanto donde hay vinchucas como donde no las hay. Por esta razón, es importante pensar en el Chagas como una opción posible dentro de los problemas de salud que abordes en tu tarea.

Para esto es necesario que te informes y actualices acerca de la problemática de manera integral (contemplando los elementos vinculados a las dimensiones biomédicaepidemiológicasocio-cultural y política), a fin de poder brindar una mejor calidad de atención. Entendiendo que esta última no sólo está determinada por los aspectos médicos (diagnóstico y tratamiento) sino también por aquellos vinculados con propiciar un espacio de diálogo y respeto.

Si trabajas en educación y/o comunicación

En este caso también, sea cual sea el lugar donde estés trabajando, tenés que considerar que el Chagas es un problema presente tanto donde hay vinchucas como donde no las hay. Por esta razón, es importante dar a conocer esta problemática tanto en las instituciones educativas de todos los niveles y contextos, como también en los medios de comunicación. En cualquiera de estos casos, es fundamental que las acciones no estén solo orientadas a la promoción de la salud y la prevención en un sentido tradicional, sino también a la instalación del tema como una problemática social compleja. Apelando al rol político de quienes se dedican a la educación y la comunicación, es necesario abordar el tema de manera integral, evitando recaer en conceptos estigmatizantes o recursos alarmistas, reconociendo la importancia de abarcar la mayor cantidad de escenarios posibles.